Esta etapa comienza con la selección de textos y otros contenidos autorizados por el Consejo Editorial. Primeramente, revisamos la corrección ortográfica, tipográfica y de propiedad idiomática del texto (corrección de estilo), etapa que va más allá de una lectura y de la detección de fallas ortográficas; por el contrario, se corrige y analiza a fondo el texto que integra el libro.
En este proceso se detectan y corrigen los posibles errores, se mejora la redacción de ideas confusas y se advierte al autor de incongruencias en el contenido. Asimismo, se uniforman normas ortográficas y lexicales mediante la aplicación de criterios editoriales que se consultan con los autores.
Este proceso no altera el estilo del escritor ni el contenido del texto, sino que busca favorecer la comunicación entre éste y el lector. En el caso de libros académicos, se revisa detenidamente todo el aparato crítico (referencias bibliográficas y bibliografía) y se elaboran, de ser el caso, índices analíticos y onomásticos.

