La contaminación atmosférica e una consecuencia esperada de los procesos ambientales en el sistema actual que busca el desarrollo económico, la industrialización, sumado al explosivo crecimiento poblacional, al desordenado aumento urbano, y una casi completa ausencia de políticas de control. En las ciudades nos hemos acostumbrado a respirar un aire con elevadas concentraciones de compuestos y partículas que tienen un significativo efecto negativo sobre nuestra salud.
El cine es de aquellas industrias culturales, y por ende creativas, que sigue apasionando las mentes de nuestros maestros y nuestros estudiantes. Los universitarios, entre otras poblaciones, continúan acudiendo a él para encontrar metáforas y representaciones de una realidad que cada vez se hace más incierta, más líquida, más inasible. Y quizás el México de hoy, tan sitiado por el narcotráfico, por las pandemias, por los cambios políticos, por los desastres, por la evolución de una cultura que todavía queremos descifrar, tiene la necesidad de acudir al arte para vislumbrar derroteros en su devenir.